¿En realidad sirven las leyes de México?

Contestar afirmativamente no es CIERTO ni FALSO, sino todo lo contrario. Esa contradicción sin sentido existe porque hay quien piensa que las leyes si sirven pero no se aplican. Esa postura puede ser replicada diciendo que sino tienen vigencia efectiva, es decir, sino son positivas no sirven (no basta la promulgación de las leyes para una aplicación efectiva). ¿Entonces cómo se debe entender el funcionamiento o no de las leyes en Méxcio?
 
Bien lo decía Carlos Marx las leyes (que no el Derecho, aunque muchos confundan ambas cosas) son un instrumento del poderoso para dominar a las masas. Las leyes en México, hoy por hoy, son un merequetengue de contradicciones y por ello son una aberración.  No se debe culpar de la gente no respetarlas, lo que pasa es que las leyes no respetan a su pueblo. Me explico, para que una ley sea respetada debe ser digna de tal respeto. En nuestro país hemos creado la idea de que si un diputado no presenta iniciativas, no trabaja. Por esa razón les fomentamos el mal hábito de crear leyes inútiles o sin trascendencia aparente. Al crear tantas normas, nadie conoce todas y estamos inmersos en la inseguridad total.
En ese escenario, las leyes sólo servirán dependiendo de cómo las utilicen los juristas mexicanos. La tarea del jurista no es legitimar la actuación del gobierno y sus leyes, sino apoyarlo en lo recto y luchar contra él en lo fallo. No somos leguleyos, no estudiamos leyes sino DERECHO, las leyes pueden errar, el derredor puede estar podrido pero debemos ser ejemplo de rectitud, bondad y sabiduria, debemos ser una sacerdotes del DERECHO y como tal hacer lo justo en cada caso concreto. Debemos usar las leyes cuando sean manifestación del sentir del pueblo y por tanto correspondan al problema a tratar, y debemos usar las otras fuentes del Derecho contra ellas cuando las mismas desvirtuen la justicia en el caso concreto.

Nuestra profesión no es facil. Ya lo decia Ulpiano, la jurisprudencia (entiéndase el saber del jurista) es el conocimiento de lo humano y lo divino, la ciencia de lo justo e injusto. Esto es muy dificil de aprender, y no se aprende en los libros, cierto que son indispensables para nuestra tarea pero no son la parte más importante. El jurista debes estar en su comunidad, ser metiche (en el mejor sentido posible) y ayudar a resolver los problemas que aquejan a los que los rodean, para eso las leyes pueden o no ser un instrumento; pero el jurista va más alla, crea derecho y lo descubre en el comportamiento social. 
 
Un verdadero jurista es un hombre o mujer de acción, no es contemplativo. Eso es tarea de filósofos, sociologos y otros cientificos. Los juristas no son observadores, no son cientificos, son humanistas y la suya es una batalla en el día a día.  En cada caso.
 
Ergo, las leyes son como un martillo. ¿Sirven? Depende quién la utilice la herramienta y con qué objetivo. No son la mejor herramienta del Derecho mexicano, pero son una muy recurrente y en la medida que no sólo los juristas sino los habitantes de todo el país las sepamos utilizar, mejor será su funcionamiento.
J. A. O. E.

 

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